| Ficha del entrenador | |||
|---|---|---|---|
| Nombre completo | Fernando Castro Santos | ||
| Fecha de nacimiento | 20 de febrero de 1952 | ||
| Lugar de nacimiento | Lourido-Poio, (Pontevedra) | ||
| Total partidos | 92 | ||
| Partidos Ganados | 30 | ||
| Partidos Empatados | 34 | ||
| Partidos Perdidos | 28 | ||
| Temporadas en el club | 2 (1995-97) | ||
Conocido por el apodo de “el nécora”, tras jugar en el Pontevedra, se hizo cargo del banquillo del club granate en 1983, y se mantuvo como técnico en Pasarón hasta 1988. Después de una campaña en el Arenteiro de Carballiño, fichó por la SD Compostela, club en el que se daría a conocer a nivel nacional. Fernando Castro Santos se popularizó en el entorno mediático del fútbol tanto por ser capaz de elevar a un modesto, la SD Compostela, desde Tercera a Primera División, como por aguantar las embestidas que le propinaban desde su propia casa el presidente del club, José María Caneda. Durmiendo con el enemigo.
En Compostela, Castro Santos era destituido por la mañana y ratificado tras la sobremesa.En la temporada 1995-96, el Real Club Celta, tras una pretemporada marcada por la famosa crisis de los avales, comenzó la liga de manera desastrosa, y y el técnico argentino Carlos Aimar solo aguanta ocho jornadas en el cargo antes de ser sustituido por Fernando Castro Santos. El primer año en Vigo de Castro Santos fue muy bueno. Cuando llegó a Vigo el equipo era colista y con la llegada del podiense acabó la temporada en la zona media de la tabla. Hizo notar su mano en un equipo con muchos vicios, y aunque le costó un poco al equipo levantar el vuelo, a partir de la jornada 14 las cosas comenzaron a enderezarse, hasta terminar 11ª en la tabla clasificatoria, tras convertir Balaidos en un fortín.
En la campaña siguiente, la 1996/97 el celtismo soñaba con algo más que la salvación. A Vigo llegaron jugadores de la talla de Mazinho, Mostovoi, Dutruel o Revivo. El consejo de administración había hecho un esfuerzo importante, invirtiendo cerca de 1.300 millones de pesetas, y Horacio Gómez no ocultó su ilusión. La respuesta inmediata no estuvo precisamente a cargo de los aficionados, si no del propio entrenador Santos: “No todo lo que vino es de calidad.” Las palabras del técnico no cayeron bien entre los miembros del consejo, porque de alguna manera, eran como una contradicción a las pronunciadas por el presidente.





