1 de marzo de 2012

ROBERTO R. OZORES




Roberto Rodriguez Ozores Fernández, nacido el  6 de febrero de 1918.

Fue entrenador del R.C.Celta en la campaña 1951/52 junto con Yayo, tras la dimisión de Pasarín.

Poseedor de un currículum deportivo excepcional, tenía los títulos de entrenador de fútbol, natación, atletismo, balonmano, baloncesto y voleibol. Había sido jefe de deportes del distrito universitario de Santiago y, en los años cincuenta, entrenador y preparador físico del Celta, Coruña (1957/58) y del Pontevedra, además de asesor de seleccionadores de fútbol, tales como Teus, Pedro Escartín, Gabilondo, Melcón y Villalonga.

También había sido campeón y recordman de España de pentatlón y decathlon, campeón de España de gimnasia deportiva y campeón mundial de fútbol universitario. Y siempre contaba con nostalgia como había sido seleccionado con dieciocho años para participar en la famosa "Olimpiada Roja" que, como alternativa a la que Hitler iba a presidir en Berlín, se había organizado en Barcelona en Julio de 1936 y que el estallido de la guerra impidió que llegara a realizarse.

Estuvo siempre unido al Real Club Celta como preparador físico y así continuó su carrera, salvo en esta temporada de la que hablamos, en la que entrenó al Celta.
Tras perder en Riazor en la jornada 15ª de la temporada 1951-52, los miembros de la Junta directiva presentaban al presidente Faustino Álvarez sus dimisiones de forma irrevocable al considerar que el club necesitaba un revolcón en su gestión deportiva para levantar al equipo de su difícil situación en la tabla (penúltimo), aunque consideraban que el presidente debía seguir en el cargo.
A la dimisión de los directivos se unió la del entrenador Luis Casas Pasarín, que había perdido la confianza de buena parte de la afición.

El presidente nombró a Roberto Ozores y a Yayo como dupla de técnicos, y estos consiguieron hacer una segunda vuelta espectacular, salvando al equipo del descenso, y colocando en un 9º puesto en la tabla, muy meritorio.

Ozores y Yayo fueron nombrados por el presidente Faustino Álvarez como técnicos tras la marcha de Pasarín. 

El finalizar esta temporada, Ozores volvería a hacerse cargo como preparador físico y asesor deportivo.

Roberto asombraba a todos por su sabiduría sobre el mundo del deporte y de la medicina deportiva.
Aplicando el rigor científico e innovador como pocos, Ozores era quien de explicar los efectos que producían las turbulencias del agua, de idear adiestramientos singularizados en base a las características de cada uno de los deportistas, de pautar -cuando a la sazón nadie osaba hacerlo- los esfuerzos a realizar o los períodos de reposo en función del ritmo cardíaco y, sobre todo, de huir de los sistemas de adiestramiento a los que eran tan aficionados la mayoría de sus colegas de la época.

El doctor Roberto Rodríguez-Ozores Fernández fue, no sólo un deportista extraordinario, sino también un hombre bueno y un amigo, un amigo incansable en hacer favores, un atleta en estado puro que sólo unos tiempos demasiado injustos y desmemoriados con la gente de su estirpe no supieron valorar como se merecía.

El golpe de una moto, (solo podía ser así, de un accidente) no le permitiría cumplir los noventa años cuando sólo le faltaban escasos meses para hacerlo.


TRAYECTORIA CON EL CELTA EN LIGA

1951-52: (1ª División)  De la jornada 15 a la 30)


1ª División

16 partidos
8 Victorias
2 Empates
6 Derrotas
37 Goles a favor (2,31 por partido)
22 Goles en contra (1,37 por partido)
Progresión de puntos en Temporada completa: 61,75 (3 ptos por victoria, 38 partidos)


TOTAL DE PARTIDOS EN EL CELTA: 16


* Fuentes: (www.historiadoceltadevigo.net, Historia del Celta FV, LFP, Faro de Vigo)




10 de enero de 2012

MIGUEL ÁNGEL LOTINA




Miguel Ángel Lotina Oruechebarría nació en Meñaca (Vizcaya), el 18 de junio de 1957

Casi toda su carrera como jugador la desarrolló en el Logroñés, aunque empezó jugando en el Gernika, y su posición era la de delantero centro. Con el conjunto riojano ascendió de Segunda División B a Primera. En la máxima categoría jugó 21 partidos y anotó 3 goles. Fue en la temporada 81-82 defendiendo los colores del Castellón.

Comenzó su carrera como técnico como segundo de David Vidal en el Logroñés y se ganó prestigio como primer entrenador durante sus tres temporadas en el Logroñés B, equipo donde había militado como jugador y al que ascendió a Segunda B en su primera temporada (90-91). Dos temporadas después se puso al frente del primer equipo en Primera División durante dos jornadas de modo interino tras la destitución de David Vidal, cosechando dos derrotas.  Dejó la disciplina riojana cuando el club contrató a Carlos Aimar como nuevo técnico.

La siguiente campaña tomó las riendas del Numancia en Segunda División B, club en el que comenzó a hacerse un nombre como entrenador y como persona, ya que su humildad fue siempre una de sus grandes características. Después de dos temporadas clasificando al conjunto soriano para la liguilla de ascenso, en la 95-96 se daba a conocer después de lograr una de las machadas más importantes de la historia de la Copa del Rey. El modestísimo Numancia, por aquel entonces, se cargó a tres "Primeras" y puso contra las cuerdas al Barcelona de Cruyff en cuartos de final. En la ida, en el campo de Los Pajaritos, el resultado fue de empate a dos. En la vuelta en el Camp Nou, los sorianos perdieron por 3-1, aunque el gol inicial de Barbarín hizo soñar (aunque por poco tiempo) a la afición numantina. Fue el Numancia de Lotina un equipo que pronto se hizo con el calor de los aficionados al fútbol, y que cayó muy simpático a mucha gente desde ese logro histórico de haber alcanzado unos cuartos de copa.












La digestión de aquella hazaña le sentó mal a Lotina, ya que en los dos clubes siguientes que dirigió, Logroñés de nuevo, y Badajoz, fue destituido. La gloria le llegó de nuevo en Soria, donde regresó en la temporada 98-99 para llevar al Numancia a Primera por primera vez en su historia. La campaña siguiente repitió el mismo éxito con Osasuna y ese segundo ascenso consecutivo le valió para entrenar a los rojillos en Primera dos años más, en los que logró la permanencia con muchos apuros.
Con tales logros, el Celta apostó por él como el sustituto del venerado Víctor Fernández, con el que los celestes desplegaron un fútbol maravilloso durante cuatro temporadas, pero poco efectivo, ya que no se logró ningún título, ni siquiera el pase a la Champions. La directiva de Horacio Gómez arriesgó con Lotina, poco conocido entre la afición, con un juego no tan bonito, y una apariencia física poco llamativa en comparación con su antecesor, aunque con un carácter más modesto. Como dijo el técnico vasco en una ocasión: “Llegue tarde al reparto de caretas” (en referencia a su rostro).

La presentación oficial tuvo lugar el 25 de mayo de 2002. Lotina fue muy claro a su llegada al equipo vigués: “Este equipo ha jugado muy bien los últimos años y yo espero seguir haciéndolo, pero quiero algo de tocar. Quiero que tengamos opciones de ganar la Liga”. Además, añadió su idea de que ya era hora de que sonará en Balaídos la música de la Champions. Desde el primer momento, el entrenador vizcaíno sabía que se enfrentaba al reto más importante de su carrera: “más de una vez he dicho que deseaba dirigir a un equipo con aspiraciones más allá de la permanencia y ahora, fichando por el Celta, lo he logrado”. Pese a este salto cualitativo en su currículum, Miguel Ángel, que tenía una ficha anual de 600.000 euros, adelantó que “no cambiaré mi filosofía del fútbol. Quiero que mi equipo juegue de memoria, que todos sepan a que juega el Celta”.

Lotina repitió el mismo cuerpo técnico que tuvo Víctor Fernández, con Ramón Carnero de ayudante y Eduardo Domínguez de preparador físico, y la plantilla sufrió pocos cambios pero importantes. Las discrepancias con el presidente terminaron propiciando la salida de Karpin del equipo, una baja fundamental, que sería cubierta por un argentino, el “Chacho” Coudet, que fue todo un fiasco.  Los otros fichajes fueron un mediocentro de su confianza, José Ignacio, y el que debía de ser el recambio de Mostovoi para darle descanso, Jandro.

Mucho se criticó a Miguel Ángel Lotina en los primeros compases de la Liga, acusándole de que su Celta rompía con los cánones y la esencia de aquel equipo celeste de las últimas campañas, aquel Celta que maravilló en Europa de la mano de Víctor Fernández. Esas críticas no se veían reflejadas en los resultados, ya que el comienzo del equipo vigués fue espectacular. Ganó los tres primeros partidos con solvencia colocándose líder, primer puesto que repetiría en la quinta jornada tras vencer 0-1 en Mestalla con gol de Vagner en el descuento, después de parar Cavallero dos penaltis al Valencia. La primera derrota llegó una semana después, ante el Rayo Vallecano en Balaídos.

Pasaban las jornadas y el equipo exhibía una regularidad asombrosa, una solidez defensiva casi desconocida, el uso de las jugadas de estrategia para romper partidos y una importante efectividad en ataque. El fútbol no era el de antaño, pero los resultados se mantenían. Quizás uno de los mejores encuentros fue el que cerró la primera vuelta ante el Barcelona en casa. Los pupilos de Lotina fueron muy superiores a los culés, sobre todo en la segunda mitad, y los goles de Jesuli y Sylvinho (inverosímil el del brasileño) certificaron una victoria con dosis de buen juego. Aquella derrota supuso la destitución de Van Gaal como técnico del Barcelona.
El Celta terminaba sexto la primera vuelta y las únicas decepciones fueron las eliminaciones en dieciseisavos de Copa y Uefa. Con el objetivo de lograr clasificarse a la Champions, el equipo vigués se desprendió en el mercado de invierno de Coudet, Doriva, Kaviedes y Jandro y se reforzó con un joven canario del Las Palmas, Ángel, que venía para cubrir el extremo derecho, aunque pronto se hizo sitio en el centro formando un trivote con Luccin y José Ignacio. Pese a estos cambios en la plantilla, Lotina se mostraba preocupado por el pobre bagaje goleador de Catanha y McCarthy y la directiva hizo un esfuerzo para incorporar en el mes de marzo a Mido, un joven egipcio díscolo que llegó en calidad de cedido del Ajax. Hasta entonces, Edú era el que estaba asumiendo la responsabilidad goleadora logrando aquella temporada sus mejores registros. Con Mido, el Celta experimentó un salto de calidad que le permitió colocarse en un mes entre los cuatro mejores a falta de cuatro jornadas para el final. Uno de los méritos del técnico de Meñaca fue sacar un gran rendimiento al egipcio sin que creara problemas en el vestuario.

Llegaba la hora de la verdad y el conjunto celeste no falló. Goleó al Deportivo por 3-0,  dejando a los coruñeses sin opciones al título. Después sacó un punto de oro del Santiago Bernabéu con un planteamiento rácano, pero efectivo, que suscitó las críticas de la prensa nacional e incluso algún periodista llegó a decir que un equipo que jugaba así no merecía jugar la Liga de Campeones. Penúltima jornada y el Celta recibía la visita de la Real Sociedad, líder en aquel momento. Fue el 15 de junio de 2003 cuando Balaídos rozó el lleno para presenciar un encuentro espectacular por su lucha, juego y emoción. Con casi 10.000 donostiarras en las gradas, el equipo vigués venció por 3-2 en un partido épico y se clasificó por primera vez para la Champions League con una jornada de antelación. La alegría se desbordó entre los celtistas que celebraron en Praza América el mayor éxito de su historia.

Pese a cumplir con creces, a Lotina se le 'vapuleó' por su filosofía conservadora por un sector de la afición. Su idea de que primaba la defensa y la presión sobre un juego más espectacular, enturbió los ojos a una bien acostumbrada afición celtiña. La sombra de Víctor se paseó alargada por Balaídos para desesperación de Lotina. “Algunas de las críticas que recibimos fueron más que injustas. Y, sobre todo, no encontré ninguna explicación. Cada día que pasa estoy más convencido de que a un entrenador le ponen a una etiqueta de partida, pasando los análisis de los partidos a un plano secundario. Recuerdo el partido contra el Mallorca. Allí se tituló: El Celta viene con el autobús. Ganamos dos a cero, dominamos el partido, les dimos un repaso. Y nadie rectificó y uno se lo que tiene que comer”.

Los críticos con Lotina aludieron a la suerte como el factor determinante del cuarto puesto del Celta, pero se equivocan. Poca gente se acuerda que en aquella campaña se fallaron cuatro de los siete penaltis que le señalaron. En cambio, apenas se valoró que el equipo no salió ninguna jornada de los puestos europeos, que de los 45 goles a favor, 41 fueron de jugada y que hacía tiempo que no se veía a un conjunto tan sólido y que terminó con el premio del Zamora de Cavallero.

Tocaba planificar la temporada más ilusionante para el celtismo. Savo Milosevic llegó para convertirse en el nueve goleador que añoraba Lotina, aunque con las bajas de Mido y McCarthy, solo tenía a Catanha como recambio. También regresó Contreras después de su cesión al Sporting Lisboa. Por tanto, se mantuvo el bloque del año pasado con un par de retoques. Los celtistas soñábamos despiertos y esperábamos lo mejor en la nueva campaña, una ilusión que compartía el míster: “Quiero que este año la afición también se ilusione, igual que el día de la Real Sociedad. El objetivo es celebrar algo en la plaza de América”. Todo era optimismo y el técnico vasco ponía el listón alto desde el principio: “Con el freno de mano echado, porque no hemos empezado, sí creo que podemos hacerlo mejor que el año pasado”. Sobre su valoración de la primera temporada, Lotina tenía claro su principal aportación: “Eliminar las excusas. Nos responsabilizamos de lo que hicimos mal y eso fue bueno”.

Antes de disfrutar de la gloria, teníamos que superar al Slavia de Praga en la ronda previa de la Champions League. Pese a ser en agosto, más de 20.000 espectadores acudieron al partido de ida. El resultado, el mejor posible: 3-0 demostrando una gran superioridad. Fue el equipo confiado a Praga y a punto estuvo de pagarlo. A la media de hora el Slavia ganaba 2-0 y el Celta sufrió lo indecible para conservar la renta de tres goles. Con el billete para la frase de grupos todos esperaban el sorteo que deparó el grupo de la muerte, con Ajax, Brujas y Milán como rivales.

Gol de Mostovoi al Slavia

Antes de disfrutar de la máxima competición continental había que rendir en Liga y en ese apartado el comienzo del equipo fue decepcionante. No se consiguió vencer hasta la quinta jornada de manera agónica ante el Valladolid, ya que hubo que remontar un 0-2. En medio de la sorpresa de la afición, Lotina comenzó a hacer cosas sorprendentes como colocar a Contreras de delantero centro en Villarreal por el bajo momento de forma que vivía Catanha. En medio de la preocupación llego el estreno en Champions en Brujas y con un sistema novedoso, ya que el de Meñaca apostaba por jugar con cinco defensas ante las bajas de hombres de ataque. Edu, un hombre clave la pasada campaña, se perdió por lesión casi toda la primea vuelta, aspecto que el equipo lo notó en demasía, unido a los problemas físicos de Mostovoi. El Celta rozó la victoria en Brujas, aunque al final solo se llevó un punto.


La Liga de Campeones metió al Celta en una atmósfera que no parecía sentarle del todo bien, comenzando por la huelga que hicieron los jugadores el día antes de la presentación europea en Balaídos, frente el Milan, para reclamar pagos atrasados. Quizá el club necesitaba más experiencia para compaginar dos competiciones muy exigentes, amén de la poca moral que demostraron sus futbolistas. El Celta sumaba tres victorias en trece partidos desde el comienzo de la temporada y por primera vez se veía un Lotina dubitativo: no sabía si jugar con cinco defensas o con cuatro, con extremos o con carrileros, con punta o sin él. Donde la plantilla dio la cara fue en la Champions consiguiendo llegar a la última jornada de la fase de grupos con opciones de pasar a octavos. Para ello tenía que ganar el 9 de diciembre de 2003 al Milán en San Siro. Después de una mala primera mitad, que acabó en empate gracias a una acción individual de Jesuli, el conjunto vigués logró por medio de José Ignacio el tanto de la victoria que colocaba al Celta entre los 16 mejores equipos de Europa. La alegría se desbordó entre la afición celeste e incluso algunos se bañaron en Praza América. Fue la única satisfacción, ya que el equipo acabó el año un puesto por encima del descenso y con Lotina cada vez más cuestionado.




El año 2004 se abría en Balaídos con la visita del Deportivo. El club vigués llegaba plagado de bajas en ataque y con un pobre bagaje de una victoria en casa en ocho partidos. Y sucedió lo peor posible. El Celta perdió 0-5 ante su eterno rival después de un lamentable segundo tiempo y la mayor parte de la afición estalló al grito de “Lotina vete ya”, cansando de los pobres resultados y sin entender porque su equipo jugaba ahora con cinco defensas. Aquella triste noche para el celtismo, el técnico vasco quedó sentenciado.

Tras el varapalo copero ante el Alavés, la 'manita' que la Real Sociedad le clavó en casa acabó condenando al vizcaíno y fue destituido el lunes 26 de enero de 2004. A Lotina le condenó la pésima trayectoria del Celta en la Liga. Los números no engañan: desde noviembre el equipo vigués nunca ha podido estar a más de dos puntos por encima de la zona de descenso. Guarismos que contrastan con su trayectoria en la Champions League, clasificado el Celta para los octavos de final. En su despedida, Lotina mostró la tristeza por su despido: “Lo siento porque me sentía con fuerzas para sacar esto adelante, pero entiendo que desde la directiva tengan que buscar una salida y respeto que hayan considerado que la solución sea cambiar al entrenador”. Tras un amplio carrusel de agradecimientos, Lotina dijo que “este vestuario es sensacional y le deseo lo mejor”. También lamentó que “cuando mejor estábamos mi familia y yo, nos tenemos que ir” tras reconocer que le costó adaptarse a Vigo. Horacio Gómez sólo tuvo palabras de elogio y se le notó dolido por la decisión tomada: “Llegó y se va como un señor. El celtismo siempre tendrá un recuerdo para ti, quedarás en la historia como el técnico que nos llevó a la Liga de Campeones”.

Miguel Ángel Lotina estuvo en el Celta 20 meses con la dura tarea de hacer olvidar a Víctor Fernández. No lo tuvo fácil pues a veces le pusieron carros y carretas y le llovieron críticas, pese a los buenos resultados en su primera campaña. En su defensa se puede decir que el equipo estaba un punto por encima del descenso, por lo que acusarle de ser el máximo culpable del descenso es toda una injusticia. Como reaccionaron los jugadores años después, deja claro que su destitución fue un error y el gran problema estuvo en los propios futbolistas y en la directiva por no cumplir los compromisos económicos firmados, lo que minó la moral y desesperó a los que saltaban al césped. Además, Lotina tuvo el hándicap de que no le traían como a Víctor Fernández lo que pedía y se encontró con una plantilla muy veterana (un tercio de la plantilla superaba la treintena) para afrontar tres competiciones al máximo nivel.
Se fue en Vigo muy injusto con Lotina. El vasco logró el mayor hito de la historia del Celta y las críticas fueron excesivas desde el principio. Él se merecía jugar aquella eliminatoria de octavos frente al Arsenal. Se fue sin hacer ruido ni daño, tal y como llegó. Lo que mucha gente no sabe de Lotina, es que con el tiempo, llegó a la conclusión de que tanta humildad había lastrado su carrera en un mundo tan mediático y, por ello, decidió contratar un psicólogo personal. Aquella temporada 2003-04 el Celta descendió y siempre quedará la duda de qué pasaría si se hubiese confiando más en el técnico vasco.

Tras bajar con el Celta, Lotina probó suerte con el Espanyol. Con el conjunto “perico”, logró el único título nacional que posee en su palmarés: la Copa del Rey de 2006. Pero esa misma temporada consiguió salvar al equipo en el último minuto de la temporada: el descenso estuvo más cerca que nunca. La temporada siguiente cogió a la Real Sociedad donde llegó iniciada la campaña y con el equipo que antes había entrenado Bakero en una lamentable situación. Ele entrenador vascó trató de reconducir la situación pero no lo consiguió y fue parte del primer descenso realista en 40 años. Tras consumarse el descenso, confirmó que no continuaría en el equipo. Entonces, en la 2007-08, dio el salto al Deportivo de la Coruña. Tras unas primeras temporadas esperanzadoras, metiendo al equipo en Intertoto (ganándola en 2008), el paso del tiempo comenzó a hacer mella. Con una plantilla cada vez más limitada fue uno de los culpables del histórico descenso del conjunto coruñés en la última jornada ante el Valencia.


Artículo de Marcial Varela


TRAYECTORIA

1990–1992      Logroñés B
1992    Logroñés
1993–1996      Numancia
1996    Logroñés
1997–1998      Badajoz
1998–1999      Numancia
1999–2002      Osasuna
2002–2004      RC Celta
2004–2006      Espanyol
2006–2007      Real Sociedad
2007–2011      Deportivo La Coruña


TRAYECTORIA CON EL CELTA

2002-03: 1ª División
2003-04: 1ª División (De la jornada 1 a la 21)


1ª División

59  partidos
21 Victorias
19 Empates
19 Derrotas
73 Goles a favor (1,24 por partido)
75 Goles en contra (1,27 por partido)
Progresión de puntos media en Temporada completa: 52,81 (3 ptos por victoria, 38 partidos)


TOTAL DE PARTIDOS EN EL CELTA EN LIGA: 59


 Fuentes: Hemeroteca de El Mundo Deportivo, Guías Marca de la Liga, Guía de la Liga de La Voz de Galicia, “Palabra de Entrenador” de Orfeo Suárez, Wikipedia






30 de noviembre de 2011

MARIANO MORENO



Mariano Moreno Serrano, nació el 6 de enero de 1940 en Madrid.

Como jugador actuó en el Plus Ultra y otros equipos de Madrid. En plena juventud, colgó las botas por lesión dé columna vertebral, y a comienzos de los 70 se convirtió en el entrenador mas joven de la primera división española.

Tras la lesión se hizo entrenador regional en 1964 y durante tres campañas dirigió el Perkins-Hispania. Posteriormente el Atlético de Madrid le contrató para dirigir los juveniles y a los cuatro meses de permanencia pasó a segundo de Marcel Domingo.

Con 31 años le llamó el Burgos, recién ascendido a la primera división, y un año después fichaba por el Sporting de Gijón, donde permaneció dos campañas también en primera.

A comienzos de junio de 1974, se concretaba el fichaje de Mariano Moreno por el Real Club Celta, tras una negociación en al capital de España. A los pocos días, Moreno viajaba a Vigo, para ver a los futbolistas célticos en un amistoso Celta-Gran Peña disputado en Balaidos.

Mariano Moreno, después de no pocas reuniones con el presidente para dejar varios puntos claros – entre ellos que no iba a admitir ninguna injerencia en los temas relacionados con la preparación del equipo, alineaciones, etc, - pidió la inmediata ampliación del terreno de juego de Balaidos, pasando de los 106,5 metros de largo a los 108 y de los 66,5 de ancho a los 69.

Tanto en los desplazamientos como en las concentraciones en vísperas de los partidos en Balaidos, Moreno cuidaba mucho la alimentación. Este era uno de los menús mas habituales: arroz a la cubana, ensalada, merluza, chuleta de ternera, y pera o manzana en las comidas. En las cenas: crema, pescado a la plancha, entrecot y compota de manzana. También aquellos jugadores que quisieran podían tomar un café y una copa.


Mariano Moreno el día de su presentación como entrenador del Celta

A partir de la sexta jornada y tras perder en Murcia, se comenzó a cuestionar la labor de Mariano Moreno. Incluso se habló de Miguel Muñoz para sustituirle.

El Celta, sin embargo, reaccionó poco después.

Los mayores problemas vinieron después, con las dolencias de Doblas, Manolo, Lezcano, y Jimenez. Los cuatro se irían a Madrid para ser reconocidos por un médico de la capital, a espaldas del médico del Celta, el doctor Zorrilla. La decisión trajo polémica, ya que al parecer, la idea había partido del propio Mariano Moreno, cuyas relaciones con el Dr. Zorrilla no eran my cordiales. Lo cierto es que los cuatro jugadores jugarían pocos partidos hasta el final de la liga, pues tardaron bastante en recuperarse.

Cuando las aguas parecían volver a su cauce, después de nueve jornadas consecutivas sin conocer la derrota, vino la debacle con una serie de resultados negativos y el equipo terminó en segunda.

Pese al descenso, el club renovó al técnico madrileño para la temporada 1975-76. Si embargo las aguas corrían turbias desde la campaña anterior, y una derrota en Balaidos frente al Calvo Sotelo en la novena jornada de liga, provoca el enfado del público con gritos hacia el palco presidencial. Mariano moreno dimite, y su dimisión es aceptada por la directiva, y horas mas tarde ésta pone sus cargos a disposición de los socios, los cuales en una asamblea solicitan su continuidad.

Pepe Villar ocupa interinamente el banquillo y pronto llega Carmelo Cedrun, que conseguirá el ascenso tras una racha de 19 partidos sin conocer la derrota.

Mariano moreno, tras dejar el Celta entrenó al Cadiz y al Tenerife.

Después fue miembro instructor del cuadro técnico de la FIFA, fue seleccionador en categorías inferiores, de la selección olímpica, fue director de futbol del COON-92 y dirigió la Escuela Nacional de Entrenadores.


TRAYECTORIA

Perkins-Hispania

Atlético Madrid (juveniles)

Atlético Madrid (2º entrenador)

Burgos

Sporting

Celta

Tenerife

Cadiz


TRAYECTORIA CON EL CELTA EN LIGA

1974-75: (1ª División)

1975-76: (2ª División) De la jornada 1 a la 7


1ª División

34 partidos

10 Victorias

10 Empates

14 Derrotas

30 Goles a favor (0,88 por partido)

41 Goles en contra (1,20 por partido)

Progresión de puntos en Temporada completa: 44,70 (3 ptos por victoria, 38 partidos)


2ª División

9 partidos

2 Victorias

3 Empates

4 Derrotas

7 Goles a favor (0,77 por partido)

8 Goles en contra (0,88 por partido)

Progresión de puntos en Temporada completa: 42 (3 ptos por victoria, 42 partidos)


TOTAL DE PARTIDOS EN EL CELTA EN LIGA: 43


TRAYECTORIA EN COPA DE ESPAÑA

8 partidos

5 ganados

2 empatados

1 perdido

19 goles a favor

12 goles en contra


* Fuentes: (Historia del Celta FV, LFP, Hemeroteca Mundo Deportivo, Cadistas 1910)


31 de octubre de 2011

JOSÉ PLANAS



José Planas Artés, nació el 14 de abril de 1901 en Sant Andreu (Barcelona).

Su primer equipo y en el que jugó tres años fue el Andresense, pasando al Avenç, donde defendió sus colores en las temporadas de 1919 a 1921.

En ocasión de los partidos disputados entre este equipo y el Barcelona para disputarse el título absoluto de campeón de Cataluña, Planas llamó poderosamente la atención de los técnicos barcelonistas, ingresando en este club en la temporada 1921 y permaneciendo en él hasta 1927, donde disputó 184 partidos en el primer equipo, logrando por tres veces el título de campeón de España contra la Real Unión de Irún por cinco a uno, formando pareja con Surroca, contra el Arenas de Guecho por dos a cero y Atlético de Madrid por tres a dos, formando junto a Emilio Walter. Una inoportuna lesión de rodilla le apartó del fútbol activo, tras un año en el At. Riorges. Francés, dedicándose a partir de esta fecha a sus funciones de entrenador.

Era de pequeña estatura pero en conocimientos futbolísticos fue todo un personaje que muchos clubes tuvieron la honra de gozar. Muchos le consideran uno del os mejores entrenadores de la historia del fútbol español.

Tal era su sabiduría y su condición de profundo estudioso del fútbol, que apostaba por el juego combinativo, le daba mucha importancia a la preparación física, a prevenir las lesiones (las cuales estudiaba con detalle), y a pulir la calidad individual con el ensayo constante.

Era un ganador nato, afable, simpático, desprendido, analítico, muy observador, que acumuló éxitos en diferentes clubes.

Como técnico, su primer equipo, tras su experiencia en Francia, fue el Racing de Ferrol en la temporada 1928-1929.

Después pasó por el equipo de la Armanda nacional en Cartagena, Arenas de Guecho, Real Murcia, Real club Celta, Deportivo, Real Zaragoza, Barcelona, Valladolid, Español, selección de Ecuador, San Andrés, Mahón o Tenerife, dejando en todos los clubs constancia de su trabajo, entusiasmo y fe en la labor que le fue encomendada.

Planas en un entrenamiento con el FC Barcelona


A Vigo llegó en la temporada 1931-32 para entrenar al Real Club Celta, sustituyendo a Moncho Encinas.

Planas lograba, al frente de la dirección técnica del equipo , la hegemonía del fútbol gallego, al proclamarse el Celta nuevamente campeón del torneo regional, por quinta vez en la historia..

En la competición liguera, las cosas no fueron tan bien. El club disputaba la segunda división, y terminó en 9º y penúltima posición, ya que solo descendía el último, en este caso el Cataluña.

En la copa de España, el Celta realizó una espectacular competición, llegando hasta semifinales, sonde fue eliminado por el FC Barcelona.

Antes, eliminó al Don Benito, CD Nacional y Sporting de Gijón.

En la eliminatoria de semifinales, en el partido de ida, el Celta perdió (3-0) en la ciudad condal, resultado que no puso remontar en Vigo, donde sólo ganó (2-1).

Su último partido como entrenador del Celta fue le homenaje a Luciano Reigosa frente al Deportivo. Días mas tarde llegaba a un acuerdo con el Racing para volver a entrenar en la ciudad departamental.

En Ferrol siempre será recordado por haber llevado al club verde a la final de copa de 1939 frente al Sevilla

Su último club como técnico fue el San Andrés, su barrio natal.

El 8 de mayo de 1955, conjuntando un grupo de notables y destacadas personalidades deportivas, fundó la Agrupación de Veteranos de Barcelona, entidad de la que forman parte todos aquellos jugadores retirados del fútbol activo, sin distinción de colores ni matices, que todavía se sienten con fuerza para darle al balón. Pero esta vez tan sólo en beneficio del lema que impera en la Agrupación: «Patria, deporte y caridad».

El FC Barcelona le homenajeó en 1966 y 1967, recordándolo siempre como un grandísimo hombre de fútbol, pero al mismo tiempo como un «gigante» de estatura breve y amplia inteligencia, la amabilidad hecha persona.

José Planas falleció en 1977


TRAYECTORIA

1928-29 Racing de Ferrol

1929-30 Armada Nacional Cartagena

1930-31 Arenas Guecho

1931 Real Murcia

1931-32 Real Club Celta

1933-34 R C. D. la Coruña

1934-35 Arenas de Guecho

1935-36 Real Zaragoza

1936-39 Racing Ferrol

1939-41 Barcelona

1941-42 Real Murcia

1943-44 Valladolid

1946-47 R. C. D. Español

1948-49 Ecuador

1949-50 Zaragoza C. F

1950-51 Club Ferrol

1951-52 San Andrés

1952-53 U. D. Mahón

1954-56 C. D. Tenerife

1957-60 C. D. San Andrés.



TRAYECTORIA CON EL CELTA EN LIGA

1931-32: (2ª División)


2ª División

17 partidos

4 Victorias

3 Empates

10 Derrotas

30 Goles a favor (1,76 por partido)

47 Goles en contra (2,76 por partido)

Progresión de puntos en Temporada completa: 37,05 (3 ptos por victoria, 42 partidos)


TOTAL DE PARTIDOS EN EL CELTA EN LIGA: 113


TRAYECTORIA EN COPA DE ESPAÑA 1932

8 partidos

5 ganados

1 empatado

2 perdidos

30 goles a favor

6 goles en contra


* Fuentes: (Historia del Celta FV, LFP, http://www.historiadoceltadevigo.net/)

24 de agosto de 2011

RAFA YUNTA


Rafael Yunta Navarro nació el 4 de abril de 1920 en Ocaña (Toledo).

Comenzó en esto del fútbol después de la Guerra Civil.

Tuvo que hacer la mili otra vez y sus primeros pinitos los hizo en el Toledo.

Después llegó al Real Madrid y durante cuatro años se convirtió en un jugador imprescindible por la banda derecha del equipo “merengue”.

Jugó cedido en Portugal y acabó en el Valladolid.

Una lesión acabó con su carrera de futbolista.

Estaba enamorado de este deporte y se convirtió en un entrenador con las ideas muy claras. Casi siempre jugó al ataque y destacaba su sistema 2-3-5.

En primera entrenó al Valladolid y a Pontevedra, y fue el primer técnico que llevó al conjunto granate a la primera división.

Además dejó un gran recuerdo en la Cultural Leonesa, y en el Calvo Sotelo, donde hizo magníficas campañas.

Tras su paso por la capital del Lerez, Rafa entrenó al Celta en la campaña 1965-66.

El Celta inmerso en la segunda división y con una plantilla de lujo, solo pudo llegar a la promoción de ascenso con el técnico toledano.

El club vigués afrontaba su séptima temporada consecutiva en la segunda división con enormes ilusiones. Cuarenta y ocho horas después de comunicársele a Joseito que no continuaría al frente del equipo, se contrataron los servicios de Rafa.

El ex técnico granate, tras conocer con todo detalle las debilidades de la plantilla, lo primero que pidió fue jugadores para reforzar la delantera y el centro del campo, y entre otros llegaron el gran delantero Abel o Cesareo Rivera.

La directiva y el propio entrenador tuvieron claras las ideas desde un principio y decidieron buscar lo mejor para el Celta, en base a una total renovación de la plantilla, concediéndose hasta diez bajas mas algún traspaso como el de Zunzunegui.

El equipo se mantuvo durante casi toda la primera vuelta del campeonato en los puestos altos de la clasificación, tras los pasos del deportivo, casi siempre líder.

El entrenador Rafa, de acuerdo con la directiva, decidía también antes de concluir el año, someter a los jugadores a baños termales en Cuntis – para recuperarlos mejor físicamente tras los partidos – y que tan buenos resultados le había dado durante su estancia al frente del Pontevedra.

Sin embargo la segunda vuelta no fue tan buena, y el técnico pronto comenzó a criticar a varios jugadores de la plantilla. Al final, al Celta, no le quedó mas remedio que luchar por la promoción, en la que se enfrentaría al Sabadell.

En el primer encuentro de la fase de promoción, en la Creu Alta de Sabadell, el Celta perdía (2-0). La táctica defensiva de rafa no había dado resultado.

En el encuentro de vuelta, y pese a los dos goles en contra, la afición acudió en masa a Balaidos, hasta el punto de colocarse sillas en las pistas de atletismo. El partido fue casi una batalla campal, errando Abel un penalti. Al final (0-0), y el Celta, un año mas en segunda.

Al año siguiente, aunque el club contaba con él, Rafa decidió no continuar, y fichar por el Calvo Sotelo, y fue sustituido por César.

Rafael Yunta navarro falleció en León, a la edad de 91 años, en el mes de julio de 2011.

En su pueblo natal, Ocaña, un pabellón deportivo lleva su nombre.



TRAYECTORIA CON EL CELTA EN LIGA

1965-66: (2ª División) De la jornada 1 a la 30 8+2 de promoción)



2ª División

32 partidos

17 Victorias

6 Empates

9 Derrotas

54 Goles a favor (1,69 por partido)

30 Goles en contra (0,94 por partido)

Progresión de puntos en Temporada completa: 74,81 (3 ptos por victoria, 42 partidos)


TOTAL DE PARTIDOS EN EL CELTA: 32


* Fuentes: (Historia del Celta FV, LFP, La Crónica de León, BDFutbol)

17 de julio de 2011

JUANITO ARZA


Juan Arza Iñigo nació el 18 de junio de 1923 en Estella (Navarra).


Juanito, como lo llaman sus hermanos, es el quinto hijo de los seis que tendrían Vicente Arza, de profesión taxi, y Estanislá Íñigo, ama de casa.
Crece siendo un chaval inquieto y juguetón que disfruta dando carreras con los amigos en la calle. Su relación con el fútbol comienza en un equipo de aficionados llamado La Bomba, luego pasará al Acción Católica, y más tarde al equipo de su pueblo, el CD Izarra. Con apenas dieciséis años ya asombraba a propios y extraños con su excepcional manejo del balón y una velocidad endiablada.

Pero Juanito no sólo destaca con una pelota en los pies, sino que también lo hace en los típicos frontones navarros.

Por suerte para la historia del futbol, Juan prefería correr la banda, regatear, centrar y marcar, desde su posición de interior diestro.

Tras pasar por el Deportivo Alavés y el CD Málaga, en 1943 fichó por el Sevilla FC. El coste de su fichaje, fue de 90.000 pesetas, dos partidos amistosos y las cesiones de tres jugadores, siendo la contratación más cara hasta entonces para la entidad, e hizo que junto a su extraordinaria calidad motivara el apodo de "El niño de oro", ocurrencia de su entrenador Patrick O`Connell.

Juanito Arza fue una leyenda del Sevilla en la década de los cuarenta y los cincuenta, y sigue siendo considerado uno de los mejores jugadores que han vestido nunca la camiseta hispalense. Durante 16 temporadas en Primera División anotó 182 goles en 349 partidos.

Su trayectoria como entrenador también está muy ligada al Sevilla, a quién entrenó en diversas etapas, pero también al Celta, siendo el entrenador que llevó al equipo a la UEFA, y no pudiendo evitar, años más tarde, un histórico descenso a Segunda B.

Juanito Arza llegó al Celta en la Temporada 1969-70 tras la destitución de Olsen como entrenador celtiña, que llegaría tras una derrota (0-3) ante el Sporting de Gijón, en la que la afición celtiña abuchearía al Presidente y al entrenador, que sería destituido esa misma noche, anunciándose la contratación de Arza al día siguiente, quién diría a su llegada: "El equipo está muy bajo moralmente".

El Celta, con Arza, habría de sumar cinco puntos en las siete jornadas que restaban para la conclusión de la Liga, estando la clave de la permanencia en el encuentro disputado en Riazor, donde los dos máximos rivales se jugaban el ser o no ser en Primera. Ganó el Celta (0-1), con gol de Rivera, con lo que aseguraba la permanencia, en tanto que el Deportivo se iba a Segunda, a falta de tan sólo dos partidos para el término del campeonato. Finalizado ese campeonato, Arza sería renovado como técnico celtiña.

La segunda temporada de Arza en el Celta fue espectacular, ya que el Celta, que el año anterior había salvado la categoría en las últimas jornadas, realizó un curso fantástico y logró clasificarse para la UEFA, convirtiéndose en el primer equipo gallego en lograr tal honor. El Celta fue sexto clasificado y logró meterse en puestos europeos gracias a dos victorias en los últimos partidos ante Real Madrid y Sevilla, culminados con sendas victorias del Celta por dos tantos a cero. Juanito Arza se había ganado la renovación a pulso. En aquel equipo destacaban jugadores como Rodilla, Hidalgo, Lezcano, Almagro, Rivera o Pedrito, entre otros muchos.

La Temporada 1971-72, tercera de Arza en el banquillo celeste, no fue tan positiva, ya que el Celta tuvo problemas para mantener la categoría, pero siempre superados por el amor propio de unos grandes profesionales dirigidos por un magnífico entrenador como era Juanito Arza. Fue una temporada llena de ilusión con la participación en la UEFA, aunque el Aberdeen escocés eliminó al Celta en la primera eliminatoria y evitó que la travesía celeste por Europa fuese más larga. Como anécdota destaca una derrota del Celta en Balaídos ante el Valencia que convertía al conjunto vigués en colista de la categoría. En aquel partido no pudo estar Arza, hospitalizado por una intoxicación, ocupando su lugar Pepe Villar. Cuando se enteró del resultado, Arza llegó a manifestar: "Dicen que la intoxicación fue grave, pero lo de Balaídos fue peor".

Fue un año complicado, con una plaga de lesiones que mermó al equipo en muchos momentos del encuentro, y muy mala suerte con las actuaciones arbitrales, siendo especialmente dedicada una de Guruceta en un partido ante el Sabadell, aunque finalmente el Celta tiraría de pundonor para terminar la Liga en mitad de la tabla. Arza había renovado con el Celta, pero se vio obligado a marcharse al Sevilla, por una cuestión sentimental. El entrenador celeste fue traspasado al club andaluz por tres millones de pesetas de entonces. Para que nos hagamos una idea de lo que suponía, el presupuesto del Celta era de unos 30 millones de pesetas.

Después de dos años y medio en Vigo, se despedía con estas palabras: "No podía negarme al Sevilla al existir una inteligencia entre los dos clubes. Me llevo un imborrable recuerdo de Vigo". El argentino Pedro Dellacha, que acaba de llevar al Independiente a la final de la Intercontinental contra el Ajax, después de proclamarse campeón de la Libertadores con el conjunto argentino, fue el elegido para sustituir a Juanito Arza.

Pero la marcha de Arza no supondría un adiós, sino un hasta luego, ya que en la Temporada 1973-74, Arza regresaría al Celta, que comenzaría la Liga de forma espectacular, alcanzando el liderato en la quinta jornada de Liga, compartido con el Granada, aunque una serie de malos arbitrajes, la mala suerte con los trencillas viene de largo, llevó al Celta a una mala racha que le dejaría al final de la temporada más cerca del descenso que de las plazas europeas. Una vez concluida la Temporada, Antonio Vázquez, presidente celeste, y Juanito Arza, no se pondrían de acuerdo en las cantidades económicas, por lo que concluiría la vinculación del técnico con la entidad viguesa.

Y como nunca hay dos sin tres, Arza aún viviría una tercera etapa en el Celta, esta mucho menos exitosa. Tras abandonar el Celta en 1974 entrenó a Cádiz y Deportivo, y fue llamado por la directiva celeste en 1980, con el Celta a un paso de Segunda B. Una derrota en Elche dejó al Celta sin apenas opciones para la última jornada, en la que la victoria ante el Real Oviedo no fue suficiente, ya que Palencia y Santander puntuaron, lo que envió al Celta a la tercera categoría del fútbol nacional por vez primera en más de 50 años. También descenderían el Deportivo, el Nástic y el Algeciras.

Su última etapa en el Celta, fue también su última experiencia en los banquillos.

Hasta hace bien poco, cerca de cumplir los 90 años, Juanito solía acudir cada mañana al Ramón Sánchez Pizjuán a hacer un poco de ejercicio. Era sorprendente y al mismo tiempo admirable, ver a esa leyenda viva futbol, enfundada en su chándal, darle diez o quince vueltas corriendo al campo.

El 17 de julio de 2011, la vida de “el niño de oro”, se paraba para siempre, tras una larga enfermedad.


TRAYECTORIA

1960-61 Bollullos c.f.

1962-64 Selección junenil andaluza

1964-65 Linense

1966 Sevilla f.c.

1967 Sevilla f.c.

1968-69 Sevilla f.c.

1970-72 RC Celta de Vigo

1972-73 Sevilla f.c.

1973-74 RC Celta de Vigo

1975-76 Cádiz

1977-78 Deportivo de la Coruña

1980 RC Celta de Vigo



TRAYECTORIA CON EL CELTA EN LIGA

1969-70: (1ª División) De la jornada 24 a la 30

1970-71: (1ª División)

1971-72: (1ª División)

1973-74: (1ª División)

1980: (2ª División) De la jornada 31 a la 38


1ª División

105 partidos

39 Victorias

25 Empates

41 Derrotas

123 Goles a favor (1,17 por partido)

132 Goles en contra (1,26 por partido)

Progresión de puntos media en Temporada completa: 51,39 (3 ptos por victoria, 38 partidos)




2ª División

8 partidos

4 Victorias

1 Empate

3 Derrotas

16 Goles a favor (2 por partido)

6 Goles en contra (0,75 por partido)

Progresión de puntos en Temporada completa: 68,25 (3 ptos por victoria, 42 partidos)

TOTAL DE PARTIDOS EN EL CELTA: 113




* Fuentes: (Historia del Celta FV, LFP, Wikipedia, Orgullo de Nervion`, Foto Magar)




26 de junio de 2011

LOUIS HON

Louis Hon Antonin, nacido el 11 de septiembre de 1924 en Couches-les-Mines (Francia).

Futbolista y entrenador, que a comienzos de los años 50 fue el primer jugador francés que recaló en el Real Madrid, falleció a los 83 años el 5 de enero de 2008 en la localidad de Saint-Raphael, en la Costa Azul francesa, a causa de los problemas cardíacos que arrastraba.

Su carrera como profesional se inició al final de la Segunda Guerra Mundial en el Stade Français de donde pasó al Real Madrid (1950-53), antes de volver al Stade Français (1953-56) y terminar en el Stade Raphaelois.

Jugaba como defensa y llegó a ser internacional francés (vistiendo en doce ocasiones la camiseta de la selección “blue”).

Como entrenador, Hon se estrenó en España, y luego continuó en Francia en media docena de equipos, en particular en el Olympique Lyonnais con el que logró la Copa de Francia en 1967, el mismo año en que el club de Lyon llegó a finalista en el Trofeo de Campeones.

En España se inició en el Real Jaen y pasó luego por Santander, Real Madrid B, Betis, Zaragoza, Pontevedra (fue el último técnico del conjunto granate en la primera división), y en 1961 fue el director técnico del Real Club Celta de Vigo.

El club vigués se encontraba en la segunda división, inmerso en esa triste década en la que se paseó por la categoría de plata del futbol español.

Aquel verano de 1961, Pepe Villar colgaba las botas pero continuaba en el club de Balaidos como ayudante del nuevo entrenador, y se hacía también cargo del equipo juvenil.

El nuevo entrenador, fue el francés Louis Hon con un contrato por un año de 300.000 pesetas.


Las primeras sesiones de trabajo, a primeros de agosto, las llevó a cabo el francés en Castrelos y en las playas de Vigo, y comenzó el asalto a la liga con ligeras esperanzas de ascenso. La verdad es que no existía optimismo en este sentido, porque no se veía entonces un equipo lo suficientemente competitivo para alcanzar el objetivo.

Los hechos dieron la razón. El campeonato lo jugó el Celta con más pena que gloria.

Pero la margen del mal juego, de la poca eficacia y de otras circunstancias que llevaron al equipo a situarse de la zona de la tabla media para abajo en la primera vuelta, hay que reflejar también la plaga de lesiones que padeció la plantiílla.

Al termino de esta primera vuelta Hon hacía balance, que analizó en tres capítulos: “en primer lugar, hemos padecido una racha de desgracias. El conjunto acusó falta de condición física, carencia de recursos, baja moral para sobreponerse y también hubo falta de confianza en los propios jugadores. En segundo término tengo que señalar que se afrontó la operación juventud. El equipo necesitaba un revulsivo que se consiguió con la entrada de jugadores jóvenes, abandonándose el futbol bonito por otro batallador, tenaz y práctico. Y en el tercer apartado tengo que decir que con los jóvenes se fueron recuperando totalmente los veteranos, que adquirieron una mejor condición física y su vuelta al equipo permitió seguir la línea trazada por los mas jóvenes.”

Lo cierto es que en la segunda vuelta la cosa no cambió mucho, hasta el punto que tras el empate en casa contra el Ourense, Louis Hon era cesado, siendo sustituido por Aretio hasta el término de la temporada.

El presidente Celso Lorenzo exigió a Aretio que emplease mano dura y una mayor disciplina. El Celta terminó la campaña un poco mejor, rematando 6º en la clasificación.

El francés Hon siguió ocupando el puesto en los banquillo de gran cantidad de equipos, hasta finales de los 70, siendo su último club el Lorient francés.


TRAYECTORIA

1957–1958 Real Jaén

1959–1960 Racing de Santander

1961 RC Celta de Vigo

1961–1962 Real Madrid B

Racing de Santander

1964–1965 Real Betis

1965–1966 Real Zaragoza

1966–1968 Olympique Lyonnais

1968–1969 Angers SCO

1969-1970 Pontevedra CF

1970–1971 AC Ajaccio

1971–1972 Olympique Avignonnais

1972–1973 Paris FC

1973–1974 AC Ajaccio

1976–1978 FC Lorient


TRAYECTORIA CON EL CELTA

1961-62: (2ª División) De la jornada 1 a la 20


División

20 partidos

8 Victorias

4 Empates

8 Derrotas

31 Goles a favor (1,55 por partido)

25 Goles en contra (1,25 por partido)

Progresión de puntos en Temporada completa: 58,80 (3 ptos por victoria, 42 partidos) partidos)


TOTAL DE PARTIDOS EN EL CELTA: 20


* Fuentes: (Historia del Celta FV, Wikipedia, LFP)